
Alistan su veneno para liquidar al compañero. Se mueven con el sigilo de los hipócritas que andan tras la fachada de la mentira, aquí nadie pierde tiempo en pisadas en falso, llegó el tiempo de mostrar las cartas. Ante la debilidad espiritual que muestra el máximo líder y sus dificultades para percibir cuál de sus infieles alacranes saltará sobre su yugular. Viaja periódicamente hasta Cuba para buscar respuestas médicas y soluciones políticas al drama que acompaña su padecimiento. Son los momentos en donde la soledad marca su derrotero, ya que la distancia en leguas marinas impide que pueda captar en dónde están los arácnidos prestos para el zarpazo final. Lo peor para él, es sentir como su otrora portentoso dispositivo no tiene respuestas frente al crecimiento espectacular de una oposición que impone la agenda del país.
Desde La Habana observa el panorama que va más allá de las quimioterapias. El dolor del tratamiento es tan intenso como la traición que siente correr por el torrente sanguíneo, se refugia en el patriarca Fidel quien lo arrulla con la intención de extraerle hasta la última gota de petróleo. El espectro antillano sabe que el soñador presidencial no tiene escapatoria, la mayoría venezolana no se cree sus historias cargadas de falacias; en ellas se presenta como un héroe que vence ejércitos y hasta los vaivenes de la biología. Que puede volver como el ave fénix y transitar todos los mundos en vuelos como saetas azules que desnudan el firmamento con la velocidad del rayo. La realidad es muy distinta a la versión acomodaticia de los medios de comunicación del gobierno revolucionario. En Cuba el hombre deja ver su verdadera estampa ante el maestro que mueve sus cuerdas de marioneta. Este le cobra hasta el aire que respira frente al malecón habanero. El cáncer presidencial es un seguro de vida para el gobierno de la isla. Encontraron el tesoro y no piensan compartirlo con nadie, por eso rechazaron la propuesta brasileña de atenderlo en Sao Paulo, los cubanos se opusieron resueltamente ya que tendrían que partir los recursos con el gigante amazónico y este como se encuentra en la elite del mundo económico mundial es demasiada competencia para una isla muriéndose de hambre, que siempre ha vivido de la dádiva internacional. Con gran habilidad Fidel Castro conquistó el corazón de Hugo Chávez para inducirlo a seguir su recuperación en su país.
Si en el mundo se conocen mil cuatrocientas especies de alacranes venenosos, en ese nido de intrigas y picaros que es el PSUV, debe haber por los menos un millón. Cada uno con distintos mecanismos, pero con el mismo objetivo: Salir del presidente Hugo Chávez de manera política, no es que quieran mandarlo a las catacumbas del reino de los acostados, es simplemente que salga del mando para poder tener futuro.
Se acerca la hora de las definiciones. Cada vez que Hugo Chávez retorna a la patria más de un alacrán arruga la cara y guarda la ponzoña para la punzada final.